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05 diciembre, 2013

Conferencia: "Políticas educativas TIC en España ¿de dónde venimos y a dónde vamos?"

El pasado mes de octubre se celebró en la isla de Tenerife (Islas Canarias) el II Simposio Internacional de Políticas Educativas y Buenas Prácticas TIC (SITIC 2013) organizado por el grupo de investigación EDULLAB. Laboratorio de Educación y Nuevas Tecnologías de la Universidad de La Laguna. En este Simposio la conferencia inaugural estuvo a cargo del prof. Ángel Pérez -de la Universidad de Málaga- que impartió una magnífica conferencia titulada "Educarse en la escuela digital" (y que puedes ver grabada en este vídeo).
La conferencia final estaba prevista que la impartiera Manuel Prieto, director de varios de los proyectos del Gobierno de Canarias de incorporación de las TIC en el sistema escolar, como fueron Medusa y ClicEscuela 2.0. Sin embargo, por motivos personales, no pudo asistir e impartir la misma. 

En consecuencia, tuve que sustituirle a última hora y desarrollé una breve ponencia que titulé "Políticas educativas TIC en España: ¿De dónde venimos y a dónde vamos?".

En la misma abordé cuestiones relativas a los escenarios previsibles que están empezando a darse a partir de la desaparición del último Programa Escuela 2.0 (el modelo 1:1 en España) impulsado por el anterior gobierno socialista. Comenté que están produciéndose dos fenómenos que ocurren, almenos en España, de forma simultánea. 
Por una parte, la política del Don Tancredo (es una metáfora derivada de un antiguo festejo taurino que consiste en salir al ruedo y quedarse quieto para que el toro no embista). Es la política del "no hacer nada", de no invertir en TIC ni tener un programa institucional definido y reconocible. Es la acutal política que se está haciendo en España desde hace casi dos años y que, a medio plazo, provocará un incremento de la brecha digitales o darwinismo tecnológico entre las escuelas públicas y las privadas.
Por otro lado, se está configurando un escenario caracterizado por el proceso de sustitución de los materiales didácticos tradicionales de papel -como son los libros de texto-, por una nueva generación de materiales didácticos de naturaleza digital. Este es un fenómeno que tiene múltiples perspectivas e implica factores no sólo pedagógicos, sino también derivados del cambio de negocio de las industrias editoriales.
Esta conferencia fue grabada por el servicio de la ULLMedia de mi universidad y acaban de publicarla con licencia creative commons. Si lo deseas puedes ver, mi intervención completa es el siguiente video. Espero que sea de tu interés.

13 mayo, 2013

II Simposio Internacional de Políticas Educativas y Buenas Prácticas TIC (SITIC 2013)


Los días 30 y 31 de octubre 2013 se organiza en las Islas Canarias (España) el II Simposio Internacional de Políticas Educativas y Buenas Prácticas TIC (SITIC 2013). Este evento está dirigido a expertos e investigadores interesados en los procesos de integración y uso de las tecnologías digitales en el sistema escolar. 


Los objetivos del mismo son:
  • Presentar y analizar los resultados más destacables obtenidos por los equipos de investigación pertenecientes a el proyecto TICSE 2.0, así como de otros estudios similares en la comunidad iberoamericana.
  • Debatir sobre los efectos de las políticas educativas sobre TIC en las prácticas específicas de centros y aulas escolares tanto en el contexto español como iberoamericano.
  • Reflexionar sobre las tendencias de investigación futuras – tanto con relación a los problemas como metodologías de estudio – en torno a las plíticas y prácticas educativas con TIC.
Se podrán presentar comunicaciones (fecha de propuestas hasta 20 de junio) en torno a resultados de investigación o estudios teóricos sobre la temática de las políticas TIC y las prácticas de uso de las mismas en centros y aulas escolares.

Organiza el grupo de investigación EDULLAB (Laboratorio de Nuevas Tecnologías) de la Universidad de La Laguna.


Más información en la web del II Simposio

20 enero, 2013

Políticas educativas TIC en los sistemas escolares en Iberoamérica. Miradas desde las dos orilllas




Acaba de nacer una nueva revista académica centrada en las TIC y la Educación. Se llama Revista Campus Virtuales y está impulsada por la Asociación Red Universitaria de Campus Virtuales (RUCV) . Es una publicación que pretende, en poco tiempo, convertirse en una revista de impacto y de referencia científica en los ámbitos universitarios de la Tecnología Educatva tanto de España como de Latinoamérica. Se distribuye online y es de acceso libre.

El primer número de dicha revista es un monográfico dedicado a las políticas educativas destinadas a incorporar las TIC a los sistemas escolares en la comunidad iberoamericana, con una especial atención, a las denominadas políticas del modelo 1 a 1. Me encargaron coordinar este primer monográfico e invité a participar en el mismo a distintos colegas de países como Portugal, Argentina, España, Brasil, Chile y Uruguay ya que en sus respectivos países están desarrollando interesantes proyectos y programas políticos en este campo. En calidad de editor/coordinador redacté un texto introductorio a este primer número que reproduzco a continuación tal como fue publicado, e invito a leer el resto de artículos de este primer monográfico de la Revista Campus Virtuales cuyo índice puedes encontrar más abajo.

Políticas educativas TIC en los sistemas escolares en Iberoamérica. Miradas desde las dos orilllas

En la última mitad del siglo XX, en numerosos países de uno y otro hemisferio del planeta, se ha evidenciado empíricamente que sin una masa crítica de población con un nivel educativo básico y con grados de formación polivalentes difícilmente se producirá progreso económico, cohesión social ni desarrollo democrático. Tanto los países europeos como latinoamericanos, a pesar de las numerosas diferencias históricas, culturales y económicas entre los mismos, comparten –al menos en lo declarativo de sus políticas- que la educación es una de las prioridades de sus gobiernos en estas últimas décadas. En particular, desde la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura) se viene estimulando que las políticas públicas extiendan el sistema educativo a toda la población a través del incremento de inversiones económicas, en la promulgación de leyes y en el desarrollo de curricula destinados a la mejora del nivel educativo de la ciudadanía de dichos países.
En este sentido uno de los temas relevantes de los últimos años de las agendas de política educativa de la comunidad iberoamericana es la incorporación de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) a las escuelas. Este proceso comenzó a mediados de los años ochenta y noventa del siglo XX: por ejemplo en España, el primer programa institucional se denominó “Proyecto Atenea”, en Portugal “Minerva”, en Chile Enlaces, Educ.ar en Argentina y otros.
Estas políticas y sus efectos sobre la práctica educativa en los colegios y aulas han sido objeto de estudio y seguimiento constante desde el mundo académico. En los contextos universitarios, tanto iberoamericanos como anglosajones, se han desarrollado numerosas publicaciones, congresos e investigaciones que han pretendido indagar y conocer los impactos de las TIC sobre el cambio escolar en sus diversas dimensiones: en la práctica docente, en el aprendizaje del alumnado, en la organización de los centros, en la comunidad educativa, etc.
Los resultados de estos estudios han mostrado, por una parte, que aquellas políticas que se han caracterizado por una visión tecnocentrista preocupadas por las inversiones económicas y dotación de la tecnología a las escuelas desconsiderando otros ámbitos relevantes del cambio educativo (como es la formación del profesorado, los agentes de apoyo a la innovación, la difusión e intercambio de experiencias educativas valiosas, la creación de materiales didácticos, entre otras) han resultado ser estériles en términos de mejora pedagógica. Por otra, también sabemos que los procesos de cambio educativo con TIC son necesariamente lentos, parsimoniosos, llenos de altibajos y sometidos, en ocasiones, a los vaivenes de las alternancias en las personas y equipos gubernamentales de turno. Dicho de otro modo, aunque existan importantes inversiones de dotación de mucha tecnología a los colegios, y que los decretos oficiales demanden implementar nuevas prácticas pedagógicas a corto plazo, los docentes necesitan tiempo y experiencia para asimilar, digerir y reinterpretar las nuevas exigencias que implican el uso educativo de las TIC.
Las políticas educativas sobre TIC son necesarias e imprescindibles, pero también son insuficiencias por sí solas. Para que las mismas sean exitosas y tengan impacto real en lo que lo hacen y aprenden los estudiantes en las aulas tienen que ser apropiadas, interiorizadas y reconstruidas personalmente por los agentes educativos. Los discursos oficiales son estériles si los mismos no movilizan y estimulan la participación activa de la sociedad civil que, en nuestro caso, es el profesorado, pero también son otros agentes como los servicios de apoyo externo (inspectores educativos, formadores de docentes, expertos), y la comunidad educativa (familias, agentes sociales, poderes locales). Hace ya varios años atrás, M. Fullan (1982) señaló que el cambio educativo es relativamente simple de planificar, pero altamente complejo de implementar. Por ello, ante cualquier proyecto, programa o plan destinado a incorporar e integrar escolarmente las TIC hemos de ser prudentes en sus expectativas y no caer en el triunfalismo de sus éxitos a corto o medio plazo.
Por ello, en ocasiones, las políticas educativas para la incorporación de las tecnologías a las escuelas han adolecido de sobreconfianza en la eficacia de los mecanismos del poder tradicional representada por el concepto de cambio de “arriba abajo”, es decir, en la creencia de que con la mera enunciación o declaración del cambio –formulada a través de decretos, leyes o normas publicadas en boletines o documentos gubernamentales- éste se proyectaría, más o menos automáticamente, sobre la transformación de la realidad. Hemos pecado en confiar sobremanera en las grandes declaraciones políticas, en el ensimismamiento del discurso y en la retórica de los documentos oficiales olvidando que los cambios reales se deben producir en las prácticas cotidianas de los agentes educativos que ocurren diariamente en el interior de las aulas y centros.
Por otra parte, también es necesario recordar que los proyectos educativos exitosos requieren que el profesorado se comprometa personal y profesional con el proceso de cambio y mejora escolar. Sin dicho compromiso, la innovación es estéril. A veces ocurre que muchos profesores justifican o argumentan sus resistencias al uso de las TIC porque supuestamente las políticas educativas no les ofrecen las condiciones adecuadas para desarrollar proyectos educativos con tecnologías (sea por falta de suficiente hardware y aparatos, por deficiente conectividad a la red, por inadecuada formación docente, por ausencia de recursos digitales para su materia, …). Esconden sus déficits o falta de voluntad pedagógica innovadora echando la culpa a la Administración política que gobierna. En gran parte de los casos pudiera ser cierto, pero en otros muchos ocurre por la ausencia del compromiso profesional al que hacemos referencia. En este sentido, pudiéramos afirmar que han existido disonancias y desajustes entre los discursos de las políticas sobre TIC formuladas desde las instancias gubernamentales y las prácticas del profesorado y alumnado con las mismas. Ambas son de naturaleza distinta y requieren, en consecuencia, tiempos de procesamientos diferenciados ya que unas se apoyan en el cambio de la retórica del discurso y las otras en las transformaciones del pensamiento y la acción de las personas.
En estos momentos, en el contexto iberoamericano, están de moda las denominadas políticas del modelo 1 a 1, o de un ordenador/computadora por estudiante siguiendo el planteamiento realizado por la propuesta del MIT denominada OLPC (One Laptop per Child) Es necesario reconocer que la misma está impulsando y justificando importantes inversiones económicas de tecnología para las escuelas y, en consecuencia, facilitando una mayor equidad social en el acceso a las computadoras a niños y niñas de países y regiones donde el desarrollo de la información es desigual. Sin embargo, también es cierto que el modelo 1 a1 no significa, por sí solo, un nuevo modelo educativo que tenga efectos automáticos sobre el aprendizaje. El modelo 1 a 1 es simplemente una forma de ofertar y llenar de tecnología a las aulas. El modelo educativo que se desarrolle con la tecnología depende de otros factores (formación de profesorado, opiniones y actitudes, organización escolar del centro, implicación de familias, metodologías didácticas, materiales y recursos educativos digitales, entre otras) que una política educativa no debiera desatender.
Este primer número de la revista Campus Virtuales está dedicado al análisis de las políticas educativas destinadas a la integración de las TIC en el contexto de los países iberoamericanos. Sobre esta temática, en lengua española, han sido publicados recientemente otras monografías en importantes revistas académicas como es el caso de la Revista de Educación (Sancho y Correa, 2010), y de la Revista Iberoamericana de Educación (Pulfer y otros, 2011). A las mismas hemos de sumar, entre otros eventos, el Webminar celebrado en 2010 sobre el modelo 1 a 1 organizado por IIPE-Unesco y FLASCO, y el III Congreso TIE en Barcelona 2012. Este número quiere ofrecer nuevos datos y reflexiones que se complementen con las aportaciones ya existentes sobre estos procesos en la comunidad de países iberoramericanos.
Para ello se ha invitado a participar a distintos expertos y académicos de algunos de los países más relevantes que, desde hace años, desarrollan una apuesta decidida por dotar de tecnologías digitales a sus escuelas y de facilitar su uso educativo en el aulas. El listado de estos artículos son “Políticas TIC en educación en América Latina: más allá del modelo 1:1” cuyos autores son M. T. Lugo, V. Kelly y S. Schurmann de la IIPE-UNESCO de Buenos Aires;  “Políticas para la inclusión de las TIC en las escuelas públicas de Brasil: Contexto y Programas” de E. M. Quartiero (U. Florianópolis, Brasil), M. H. Bonilla (U. Salvador, Brasil) y M. Fantin (U. Florianópolis, Brasil), “La Política de TIC para Escuelas en Chile (Red Enlaces): Evaluación de Habilidades Digitales” firmado por  I. Jara y M. Claro de la U. Católica de Chile, “Entre la inclusión digital y la recreación de la enseñanza: el modelo 1 a 1 en Argentina” firmado por M. Maggio (U. de Buenos Aires, Argentina), "Una mirada universitaria sobre el impacto social y educativo del Plan CEIBAL en Uruguay" de E. Angeriz, D. Curbelo, L. Folgar, G. Gomez (U. de la República, Uruguay);  “Políticas Educativas TIC en Portugal” de Carvalho y Pessoa (U. de Coimbra, Portugal); “Políticas educativas en Tecnología Educativa: el papel de la investigación y la autonomía del centro en la toma de decisiones” de J. Valverde (U. de Extremadura); “Políticas educativas y prácticas escolares de integración de las tecnologías en las Escuelas del País Vasco: voces y cuestiones emergentes” de J. M. Correa, D. Losada y L. Fernández (U. País Vasco); “Políticas educativas neoliberales para la integración de las TIC en educación. El caso de la Comunidad Autónoma de Madrid” de J. Paredes (U. Autónoma de Madrid); “Políticas educativas TIC en tiempos de crisis. El caso de Andalucía” de J. de Pablos (U. Sevilla). A todos ellos he de agradecer la amable aceptación a participar en este monográfico y el esfuerzo realizado en preparar el artículo correspondiente.
El lector encontrará, en consecuencia, puntos de vista o visiones sobre las políticas de incorporación de las tecnologías digitales a las escuelas abordadas desde la experiencia nacional desarrolladas en Argentina, Brasil, Chile, España, Portugal y Uruguay por lo que hemos subtitulado este número monográfico como “miradas desde las dos orillas” para destacar y contrastar las experiencias latinoamericanas y europeas que tienen muchos puntos en común, pero que también responden a trayectorias históricas bien diferenciadas tanto desde el punto de vista nacional como de sus contextos geopolíticos específicos.

Referencias bibliográficas

Fullan, M. (1982) The Meaning of Educational Change. Ontario: OISE Press.

Pulfer, D.; Toscano, J.C.; Rexach, V. y  Asenjo, J. (2011): Modelo 1 a 1. Monográfico de la Revista Iberoamericana de Educación, nº 56. Disponible en http://www.rieoei.org/rie_contenedor.php?numero=rie56

Sancho, J. Mª y Correa, J.M. (2010): Las TIC en la educación obligatoria: de la teoría a la política y la práctica. Monográfico de la Revista de Educación, nº 352. Disponible en http://www.revistaeducacion.educacion.es/re352.htm


ACCEDE al primer número monográfico de la Revista de Campus Virtuales sobre las Políticas TIC en Iberoamérica:


Vol 01, No I, 2012

PRESENTACIÓN

DOSSIER


30 diciembre, 2012

Más allá de la Escuela 2.0: ¿y ahora qué?: Dos escenarios posibles

De entre las distintas actividades que he desarrollado en estos últimos meses quisiera, antes de finalizar este 2012, rescatar una conferencia que impartí hace aproximadamente un mes en el marco de las Jornadas TIC 2012 que organizó el equipo del ya desaparecido programa denominado Clic Escuela 2.0 del Gobierno de Canarias.
La conferencia la titulé precisamente "Más allá de Clic Escuela 2.0. Y ahora ¿qué?". Mi intención fue realizar una reflexión sobre qué escenarios se abren con la desaparición del programa de "un ordenador por alumno" (o Escuela 2.0) en España y de lo que debiéramos hacer los docentes, expertos y agentes educativos para seguir impulsando el cambio y la innovación educativa en las escuelas del siglo XXI en estos tiempos de recortes y crisis económicas.

Si lo deseas puedes ver el vídeo con mi conferencia impartida en el Centro del Profesorado de La Laguna (Tenerife) el viernes 16 de noviembre 2012. También acabo de subir a slideshare las diapositivas que utilicé en dicha charla.

En pocas palabras, lo que planteé es que al desaparecer una política educativa de dotación masiva de tecnología en las escuelas públicas -como representó el programa Escuela 2.0- se abren, a corto y medio plazo, dos escenarios posibles:

a) El escenario de Don Tancredo o la ausencia de política educativa TIC. El primer escenario hace referencia a que en estos próximos años, con el argumento de los recortes y ajustes de déficit público, las Administraciones -tanto central como autónomicas- dejen de financiar la incorporación de las TIC a los colegios públicos (no hacer nada, como D. Tancredo). Si así ocurriera es previsible que se producirán dos fenómenos:
- que las actuales TIC (de ordenadores portátiles, PDI, y de aulas de informática) empiecen a envejecer, volverse obsoletas y en consecuencia se convertirán, en pocos años, en BASURA . Las TIC que no se usan dejan de ser tecnología y se vuelven en objetos o cacharros que ocupan espacio físico y estorban. Asistiríamos a un proceso de decadencia de las tecnologías en las escuelas públicas por ausencia de nuevas inversiones.
- vinculado con lo anterior empezaría a producirse una especie de darwinismo o brecha sociocultural entre los alumnos de los colegios públicos (con tecnología obsoleta) y del alumnado de los centros educativos privados que, estoy seguro, seguirán invirtiendo en TIC y por tanto tendrán tecnologías de última generación y desarrollarán proyectos educativos con las mismas

b) El escenario de la política de sustitución de los libros de texto en papel por tablets y otras pantallas digitales. Es un escenario que en otros países está anunciado y así sucederá. En concreto, en Corea del Sur ya se ha fijado la fecha del 2014-15 para que en las aulas de su sistema educativo desaparezcan los libros de papel y sean sustitudidos por tablets digitales. En varios estados de EE.UU (Florida, California) ya han iniciado este proceso.Incluso la SETDA (State Educational Technology Directors Association) reclama que este proceso culmime en EE.UU. en el curso 2017-2018.
También es un escenario de política educativa con relación a las TIC previsible en nuestro país. Así por ejemplo podemos encontrar una declaraciones de la actual Secrataria de Estado de Educación donde se aboga por financiar la denominada "mochila digital" entre el alumnado con argumentos de la reducción de los costes económicos con relación a subvencionar los libros de papel a partir del curso 2014-15. Véase el video del reportaje emitido en Televisión Española con dicha noticia y las declaraciones de la Secretaria de Estado, de maestros, asociaciones de padres, y de los editores (ANELE)

En la conferencia, también abordé lo que, desde mi punto de vista, debiéramos hacer los profesores. Lo primero sería tener muy claro que no podemos caer en la tentación del "tecnocentrismo". La tecnología, por si sóla, no tiene efectos mágicos sobre el aprendizaje del alumnado. Todo lo contrario. Cuanta más tecnología exista en las aulas, debiéramos ser concientes de que hace falta más pedagogía. La tecnología digital nos hace posible llevar a la práctica las teorías psicodidácticas del siglo XX. Nuestro reto actual, como educadores, es usar la tecnología en el aula poniendo en práctica toda la tradición del pensamiento educativo de la Escuela Nueva y Moderna (desde Dewey hasta Freinet, desde Vigotsky hasta Freire). 


Mas allá de Escuela 2.0 ¿Y ahora qué? from Manuel Area

 Finalicé la conferencia sintentizando algunas ideas que debieran guiar nuestra práctica profesional como docentes más allá de las políticas educativas concretas que se implementen sobre TIC para las escuelas, proponiéndonos ir más allá de lo que ha representado "Escuela 2.0", o de lo que puede ser la "mochila digital". Ideas básicas para una educación en la escuela del siglo XXI como son, entre otras:
- convertir el aula en un espacio o centro de recursos con muchos libros de papel y con tecnologías variadas que ofrecen a los estudiantes oportunidades y experiencias culturales diversificadas
- menos metodologías de aprender por recepción y más aprendizaje a través de experiencias y actividades de reconstrucción del conocimiento
- potenciar las alfabetizaciones múltiples para que nuestros alumnos sepan acceder críticamente a la información, sepan decodificarla y reconstruirla a través de múltiples lenguajes y formas, sepan comunicarla y trabajar de forma colaborativa
- estimular que los estudiantes sean los creadores de contenidos y espacios propios de comunicación y aprendizaje (los PLE)
- revisar y redefinir los papeles del docente como creador/mezclador de contenidos digitales (DJ), como filtrador de información valiosa (content curator), y como animador/tutor de la comunicación en las redes (community manager)
- abrir la escuela a nuevas formas de aprendizaje continuo, informal y abierto a lo que ocurre fuera de las aulas y en el ciberespacio (mlearning, aprendizaje ubicuo, etc.)

En fin, fue una conferencia para abrir debate y plantearnos interrogantes a corto y medio plazo. El programa denominado "Escuela 2.0" del anterior gobierno socialista ya es pasado, y debemos detenernos a analizar los pros y los contras del mismo para evitar caer en errores similares. Pero también tenemos que mirar hacia adelante. Este nuevo año 2013 que pronto iniciamos nos reclama que sigamos atentos y expectantes ante las nuevas políticas educativas TIC que se anuncian. Las TIC son una realidad tan omnipresente en los hogares, en las empresas, en el ocio, en el trabajo, en la comunicación que, inevitablemente, las escuelas tienen que integrarlas y convertirlas en un eje clave del curriculum con la meta de formar a los niños y jóvenes como ciudadanos cultos y responsables ante la cibercultura. Dar la espalda a esta realidad sería negar el papel central de la escuela como institución educativa de la sociedad del XXI. Este año, más que nunca, deseo un feliz 2013.

P.D. Se cumplen 6 años desde que escribí la primera entrada de este blog. Confieso que, desde el pasado mes de julio, no he vuelto a escribir nada en él. Supongo que el hecho de estar enredado con otras escrituras, con otras diversas tecnologías (Twitter, Moodle, Tablets, smartphones, etc.), con varios proyectos y con muchos viajes,... no dispongo del sosiego necesario para alimentar de forma continuada este blog. Espero que en el 2013 recupere la ilusión y la disciplina necesaria para actualizar este blog y mantenerlo vivo e interesante.



08 abril, 2012

ESCUELA 2.0 y el final de la política educativa de un ordenador por alumno (modelo 1:1) en España



Está confirmado: se suprime el programa Escuela 2.0. Dicho en otras palabras, desaparece en España la política pública del modelo 1:1 o de un ordenador por alumno en el aula. En rueda de prensa, ofrecida en plena Semana Santa, la Secretaria de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte hizo públicas las líneas de recortes presupuestarios sobre el sistema educativo español. El año 2012 será recordado por ser un tiempo de fuertes ajustes y estrecheces en las inversiones educativas en nuestro país. Entre las diversas medidas de política educativa, anunció la supresión del denominado Programa Escuela 2.0, que había impulsado el anterior gobierno socialista, indicando asimismo que será sustituido por otro programa TIC del que solo presentó algunos rasgos muy generales. Lo relevante es que este nuevo programa tendrá una reducción económica cercana al 60% respecto a las inversiones realizadas en el Escuela 2.0 en este último año. Es decir, se pasa de un presupuesto en Escuela 2.0 de casi 100 millones de euros en 2011, a 41,5 millones en este nuevo programa TIC en 2012.

Era una noticia esperada. Así lo expresé hace pocas semanas atrás en este blog. Es evidente que la situación de crisis económica que experimenta España ha influido decisivamente en decidir que el estado no siga financiando, a todos los estudiantes, de modo indiscriminado la adquisición de ordenadores personales para ser utilizados con fines educativos en la escuela. Pero, también es presumible que han influido motivos políticos en tomar la decisión de suprimir esta política de entregar un ordenador a cada alumno de las escuelas públicas.

Creo que es razonable y apoyo que, en situaciones de crisis económica como la actual, es necesario racionalizar el gasto en ordenadores y otras TIC para las escuelas. Entregar portátiles o laptops (como dicen en América) a todos los estudiantes –sin criterios definidos- es una medida, a veces excesivamente populista, como también lo es entregar libros de texto a mansalva. Sin embargo, una cosa es reducir y racionalizar los gastos en adquisición de tecnologías para las aulas, y otra es suprimirlos. Creo que cualquier política educativa destinada al sistema escolar público tiene que seguir manteniendo como meta relevante el facilitar y estimular que exista mucha tecnología en los contextos escolares de modo que permita accesibilidad plena a los espacios virtuales tanto a docentes como alumnado. Sin tecnología omnipresente en el aula no podrá haber aprendizajes que eduquen adecuadamente a los niños y niñas como ciudadanos cultos e inteligentes de la sociedad digital. A medio plazo, creo que puede ser un error abandonar las inversiones en tecnologías para conectar al alumnado, al profesorado y a las aulas a las redes digitales. Sin las mismas, no podrán existir prácticas educativas de calidad y excelencia (como se dice ahora).

¿Qué estudios avalan la evaluación negativa de la Escuela 2.0?

Lo que me sorprende es que la supresión de la Escuela 2.0 viene supuestamente avalada con argumentos aparentemente técnicos. Me refiero a que, en dicha rueda de prensa, se justificó la desaparición del Programa Escuela 2.0, porque distintos estudios atestiguaban o evidenciaban la ineficacia o evaluación negativa del mismo. Lo primero que habría que preguntarse es ¿qué se entiende por ineficacia y cómo se mide? ¿Cómo y quién lo ha evaluado? ¿En qué aspectos o dimensiones ha fracasado este Programa?. 
Por ejemplo, cabría formularse preguntas como ¿Escuela 2.0 ha sido ineficaz porque no fue capaz de dotar de tecnología digital de forma masiva y suficiente a las aulas? ¿Es ineficaz porque ha provocado una disminución o retraso en los aprendizajes de los estudiantes? ¿Es ineficaz porque no estimula o facilita el desarrollo de la competencia digital en los alumnos? ¿Es ineficaz porque provoca una disminución de la motivación de los mismos en las tareas escolares? ¿Es ineficaz porque no ha implementado una formación adecuada del profesorado? ¿Es ineficaz porque ha existido una errónea gestión y administración en la adquisición y mantenimiento de los recursos tecnológicos? ¿Es ineficaz porque ha generado un gran descontento y/o rechazo del profesorado hacia dicho Programa? ¿Es ineficaz porque ha provocado en las familias una oposición al uso de las TIC en las escuelas? ¿Es ineficaz porque no ha sabido generar la coordinación necesaria entre las distintas Consejerías de Educación para compartir recursos y experiencias? Muchas son las preguntas a formular si queremos medir la eficacia del Programa Escuela 2.0, o de cualquier otra política educativa. Y las respuestas, ineludiblemente, serán complejas y sometidas a distintas interpretaciones. Pero hace falta, investigar, obtener datos empíricos reales, y a partir de los mismos fundamentar decisiones racionales sobre la política educativa a implantar.

Soy, desde hace años, lo que podría considerarse un investigador educativo profesional. Mi condición de profesor universitario (en concreto, doctor en Pedagogía y catedrático del área de conocimiento de la Didáctica y Organización Escolar) me ha habilitado, a que, desde hace más de 25 años, me dedique a la realización y revisión de estudios e investigaciones sobre las TIC y la educación. Creo conocer o estar informado de lo que se publica, se escribe, se enseña o se difunde sobre el conocimiento en torno a los ordenadores e Internet sobre la enseñanza y el aprendizaje. Por ello, me sorprende que, en la referida rueda de prensa, se haya justificado la supresión del Programa Escuela 2.0 diciendo que la decisión se apoya en que existen estudios evaluativos que avalan la ineficacia o negatividad de impacto de dicho Programa. ¿Cuáles son esos estudios, dónde están, quién los firma?. Confieso que no los conozco.

Curiosamente, soy el Investigador Principal, o Director de un estudio de 3 años, seleccionado y financiado por el Plan Nacional de I+D del Ministerio, anteriormente denominado de Ciencia e Innovación, cuya pretensión precisamente era explorar los impactos en la práctica docente y el aprendizaje en el aula del programa Escuela 2.0. El estudio comenzó en enero de 2011, y finalizará en diciembre de 2013. En el primer año recogimos opiniones de más de 5.000 profesores de casi todas las comunidades españolas participantes en el Programa, y actualmente, en este curso escolar estamos recogiendo datos de las prácticas reales de uso de las TIC en las aulas a través de observaciones y entrevistas. Por lo que todavía no hay resultados y no hemos podido inferir conclusiones sobre los efectos de la Escuela 2.0. Si desean conocer más las características de este estudio pueden verlo en la web del mismo.

En educación, los impactos son lentos y tardan tiempo en manifestarse.

Recientemente tuve ocasión de publicar (Area, 2011) una revisión de estudios internacionales sobre los efectos de los programas de incorporación de las TIC a las aulas, conocido en la bibliografía especializada como “modelo 1 a 1” o de “un ordenador por alumno” que es al que pertenece la Escuela 2.0. Los resultados y conclusiones de los mismos suelen coincidir en que la presencia de abundante tecnología en las aulas, junto con apoyos institucionales y condiciones organizativas adecuadas, tienden a provocar cambios en las metodologías docentes, en el desarrollo de competencias digitales de los estudiantes, en el incremento de la motivación de éstos en las tareas escolares, y a democratizar el acceso a la cultura digital a todos los agentes educativos de las escuelas públicas. También es cierto que, estos estudios, han puesto de manifiesto que en muchas ocasiones no se producen evidencias exitosas a corto plazo, y aquellas prácticas innovadoras de uso educativo de las TIC no están suficientemente generalizadas en el conjunto del sistema escolar. Véase también los trabajos de revisión de este tipo de estudios de Oscar Valiente (2011), de Håkan Fleischer (2011) o de Damian Bebell & Laura M. O’Dwyer (2010).

El Programa Escuela 2.0 desparece sin que haya tenido el tiempo suficiente para evidenciar sus impactos o efectos en las aulas de nuestro país. 
Llama la atención esta supresión radical de este programa, en vez de intentar reajustarlo o mejorar su gestión. Las políticas en educación debieran ser estables y evitar estar sometidas a los vaivenes de los cambios de gobierno. Creo que más que tumbar lo que hay y comenzar de nuevo, lo interesante sería construir sobre los pilares, recursos y experiencias ya producidas. Eso es racionalizar costes. 
En torno al programa Escuela 2.0, como en todos, se dan luces y sombras. En torno al mismo existían inidicios interesantes o positivos como era, lógicamente, el incremento notorio de tecnología abundante en los cursos finales de la Educación Primaria. También había movilizado y estimulado el debate sobre cómo enseñar la competencia y alfabetización digital de los estudiantes, estaba generando, pequeños, pero relevantes cambios en las prácticas de enseñanza de forma que se estaba incorporando el uso habitual de las TIC; así como se estaba produciendo un notorio incremento de los usos de estas tecnologías por el profesorado visibilizándose su presencia en redes sociales, en blogs, y en otros espacios virtuales. Como aspectos negativos o poco desarrollados se citaba la falta de mayor coordinación y colaboración entre autonomías, y el haber puesto el acento más sobre la dotación tecnológica que sobre el cambio educativo.

Supongo que su desaparición provocará que los recursos tecnológicos que actualmente existen en las aulas participantes pronto se harán obsoletos y por tanto esa tecnología portátil se convertirá en basura (aunque confío en que muchos docentes seguirán sacándole partido durante varios años). Seguramente los niños y niñas de 5º y 6º de Educación Primaria que han iniciado un proceso de aprendizaje basado en la búsqueda de información en Internet, en la elaboración y desarrollo de actividades en entornos digitales, en el uso de herramientas de la web 2.0, …, se encontrarán de repente en que hay que volver al libro de texto y a las tareas en papel en la Educación Secundaria. Y es probable que todo ese colectivo de docentes que han recibido formación digital y que han realizado el esfuerzo de adaptarse y experimentar su trabajo en el aula empleando las TIC también detengan su proceso de apropiación y generalización de prácticas educativas innovadoras apoyadas en el uso de las TIC. Ojalá me equivoque.

La “buena” noticia es que nos anuncian que vendrá otro programa TIC, aunque recortado económicamente en más de un 50%, pero al menos, no se abandona una política educativa destinada a incorporar y usar pedagógicamente la tecnología digital. ¿En qué consistirá? No hay datos suficientes ya que lo apuntado por la Secretaria de Educación es muy genérico: habla de crear espacios o entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje, de unificar o coordinar la creación de contenidos digitales, y de la utilidad de las TIC como herramientas complementarias para alumnos con dificultades, para estudiantes de alto rendimiento, para alumnado universitario, y para el aprendizaje a lo largo de la vida. En fin, falta concretar y detallar en qué consistirá este nuevo programa TIC del Ministerio de Educación. Como siempre, habremos de estar atentos.

 Escuela 2.0 no es un invento español, es una política desarrollada en muchos países para formar a los ciudadanos cultos de una sociedad digital y globalizada

Es necesario destacar que el Programa Escuela 2.0 no es una ocurrencia o singularidad española. Responde a un modelo de política educativa denominado “un ordenador por niño”, “modelo 1 a 1”, “computación ubicua en las escuelas”, o “inmersión tecnológica” (1:1 model; ubiquitous computing; technology immersion) Este modelo o enfoque de dotación de las TIC a los colegios ha cobrado una relevancia notoria en estos últimos años en distintos ámbitos geopolíticos del planeta.

En países anglosajones (EE.UU, Gran Bretaña, Australia, ...), desde hace varios años, han empezado a publicarse varios artículos en revistas científicas e informes de evaluación del impacto de este modelo de un ordenador por niño o de inmersión tecnológica de las aulas, debido a que el modelo 1:1 ya ha sido implementado en centros escolares desde el inicio de la primera década del siglo XXI.

En el contexto iberoamericano es destacable la experiencia del PLAN CEIBAL desarrollado en Uruguay que fue el primer país que propuso un alcance nacional para el proyecto OLPC. Otra experiencia relevante fue la desarrollada en Portugal a través del Programa MAGALHAES. También en Argentina se está implementando una política de una computadora por niño a través del portal educativo Educar.ar que impulsa el Ministerio de Educación de dicho país a través del denominado programa CONECTAR IGUALDAD creado en 2010. Otros países del entorno latinoamericano también están impulsando el desarrollo de este tipo de política de inmersión masiva de las tecnologías en sus sistemas escolares como el caso de Chile cuyo proyecto Enlaces es ya veterano en el contexto latinoamericano, Perú (One Laptop por niño), Venezuela, etc. Hace poco tiempo atrás se celebró el Webminar 2010 dedicado al Modelo 1:1 donde se podrá encontrar información abundante de estos proyectos en el contexto iberoamericano. Por todo ello, creo que uno de los efectos colaterales de la supresión del Programa Escuela 2.0 es que en España, también desaparece una política educativa que era coincidente y, más o menos, compartida con la que se está desarrollando en otros países Iberoamericanos. Y esto significa romper un espacio de cooperación con la comunidad latinoamericana.

Finalmente es necesario resaltar las experiencias del modelo 1:1 desarrollada en distintos países de Latinoamérica, África o Asia a través del proyecto denominado OLPC (One Laptop per Child) impulsado por el MIT (Massachusetts Institute of Technology) el cual ya ha entregado más de dos millones de máquina XO a niños y niñas de países en desarrollo (véase OLPC News). Véase el trabajo de revisión evaluativa de estos proyectos en Nugroho y Lonsdale (2010).

Concluyendo: No olvidemos que lo importante son los docentes, no la tecnología

Solo un último mensaje: hoy más que nunca, debiéramos destacar que lo más relevante, importante y decisivo para la calidad educativa sigue siendo la figura del profesor o profesora. Por ello, a pesar de los fuertes recortes y tijeretazos económicos, los profesionales tenemos que seguir con el compromiso de ofrecer a nuestros estudiantes experiencias de aprendizaje valiosas y significativas que les permitan crecer como sujetos cultos e integrados en la sociedad del siglo XXI. Aprovechemos, en la medida de lo que podamos, toda la tecnología digital que ya hay disponible en los colegios (acceso a Internet, portátiles en las aulas, PCs en salas de informática, Pizarras Digitales Interactivas, cañones multimedia, etc.) que es bastante –aunque en ocasiones falle- y los cientos, miles de recursos on line educativos que nos ofrece la Web 2.0 (blogs, wikis, repositorios de contenidos digitales, redes sociales docentes, portales educativos web, herramientas y plataformas de publicación digital, etc.).

Conviene que recordemos que lo más importante no es la cantidad de tecnología disponible en las escuelas (aunque es una condición necesaria e imprescindible), sino la cantidad de talento de los docentes para sacarle partido pedagógico a la misma. Estoy convencido de que, en nuestro país, si algo nos sobra a los profesionales educativos, es esa capacidad creativa e innovadora para con menos recursos conseguir que muchos aprendan. Por ello, aunque el programa Escuela 2.0 desaparezca, las prácticas educativas valiosas que con las TIC ocurren en muchas aulas de nuestro país seguirán existiendo.

Referencias bibliográficas

Area, M. (2011): Los efectos del modelo 1:1 en el cambio educativo en las escuelas. Evidencias y desafíos para las políticas iberoamericanas. Revista Iberoamericana de Educación, 56, 49-74.

Bebell, D. & O’Dwyer, L. (2010): “Educational Outcomes and Research from 1:1 Computing Settings”. Journal of Technology, Learning, and Assessment, 9 (1)

Fleischer, H. (2011): What is our current understanding of one-to-one computer projects: A systematic narrative research review. Educational Research Review, version preprint.

Nugroho, D. y Lonsdale, M. (2010): Evaluation of OLPC programs globally: a literature review. ACER Australian Council for Educational Research

Valiente, O. (2011): Los modelos 1:1 en Educación. Prácticas internacionales, evidencia comparada e implicaciones políticas. Revista Iberoamericana de Educación, 56, 113-134



20 marzo, 2012

¿Adiós a la Escuela 2.0? Un globo sonda

He vuelto a escribir nuevamente en este blog  porque, en estos últimos días, se ha difundido la noticia/rumor sobre la posible desaparición del denominado Programa ESCUELA 2.0. La misma, como muchos ya saben, surgió del periódico ABC expandiéndose en la twittersfera  (#esquela2.0) y provocando más de una entrada de blog (por ejemplo el magnífico "El fin de la escuela 2.0 y hacia donde va el mundo de J. Adell).  

El titular en el periódico aludido es toda una declaración de intenciones: "Educación elimina por ineficaz el plan Gabilondo de <un ordenador por niño>". Sin embargo, el titular es engañoso, ya que la lectura de dicha nota de prensa no hace referencia a que el Ministerio de Educación haya aprobado o decidido la supresión del programa Escuela 2.0, sino que recoge, por una parte, algunas palabras del Ministro refiriéndose a la necesidad de evaluarlo antes de seguir invirtiendo en el mismo y por otra, se incluyen las opiniones del director del Instituto F de Investigación Educativa  y del director de Instituto de Técnicas Educativas del CECE (Confederación Española de Centros de Enseñanza), en el marco de la presentación de un estudio de la propia CECE denominado Informe sobre Tecnología Educativa 2011 donde se hacen evidente su disgusto con dicho programa y que el reportaje amplifica. El dato que quisiera destacar es que, a pesar de que el titular de ese artículo afirma que se elimina el Escuela 2.0, el Ministerio de Educación todavía no ha tomado oficialmente esa medida, al menos por ahora. De hecho, a día de hoy, en la web oficial tanto del Ministerio de Educación como del INTEF -antiguo ITE- el programa Escuela 2.0 sigue apareciendo como parte de las iniciativas o planes institucionales.

En fin, ¿qué me sugiere todo esto? Que estamos ante un globo sonda para solicitar o anunciar la supresión de otra medida o plan educativo del anterior gobierno socialista. Era (y es) previsible que, en los nuevos tiempos gubernamentales, el programa Escuela 2.0 fuera puesto en entredicho y cuestionado ya que dicho plan ha estado demasiado ligado al anterior equipo ministerial, y desde su inicio incluso ciertas comunidades autónomas (Madrid y Valencia) han sido beligerantes con el mismo ninguneándolo todo lo posible. En fin, cosas de las batallas partidistas de nuestros queridos políticos que enredan más que arreglan. 

¿Qué escenario es previsible a corto y medio plazo? 

En estos tiempos de recortes, de tijeretazos de corte y confección económica de las administraciones públicas, es de suponer que una pieza jugosa a cobrarse pudiera ser reducir (o eliminar todo lo posible) la adquisición y compra de tecnología -ordenadores portátiles- para el alumnado de la escuela pública. Seguramente el ahorro en aparatos, tanto para los gobiernos autónomos como del propio Ministerio de Educación, sea notorio y, si los vientos no cambian, es previsible  que la llegada de las tecnologías digitales a los centros educativos públicos comience a menguar, aunque intuyo que seguramente no desaparezca. 

Eliminar políticas destinadas a introducir las TIC en las escuelas sería una irresponsabilidad política que un gobierno de un país desarrollado europeo, como es el caso de España, no puede asumir. Hacerlo sería dar la espalda a la realidad económica, social y cultural de la sociedad digital. Sería navegar contracorriente tanto ante las necesidades de la sociedad del siglo XXI, como de todas las tendencias internacionales. Sería negar la posibilidad de formar, preparar o alfabetizar a los actuales niños y niñas –futuros ciudadanos- ante el uso inteligente de las herramientas y de la cultura digital.Si desaparecen proyectos gubernamentales de inversión y dotación de TIC en las escuelas públicas los perjudicados serán los niños y niñas de los sectores económicos más desfavorecidos, porque aquellos centros cuyas familias puedan compran ordenadores, estoy convencido, que no renunciarán a usarlos con fines educativos.

¿O acaso, en esta segunda década del siglo XXI, se pueden desarrollar proyectos innovadores y de excelencia educativa, como se dice ahora, sin que existan en las aulas tecnologías y acceso a Internet? Sería como querer enseñar a leer, sin poder disponer de libros o documentos escritos. Para enseñar competencias ante las nuevas formas culturales es imprescindible la disponibilidad de tecnologías de acceso al ciberespacio en los colegios. Sin TIC en las aulas no puede haber enseñanza ni aprendizaje competente para enfrentarse adecuadamente a la cultura, economía y sociedad del siglo XXI. Y los proyectos o planes como el Escuela 2.0 no es un invento exclusivo del anterior gobierno, sino que responden a una tendencia internacional conocida como modelo 1 a 1 (es decir, un ordenador por alumno) que está desarrollándose en distintas latitudes y geografías del planeta. Véase, por ejemplo, el número monográfico publicado recientemente por la Revista Iberoamerica de Educación sobre este modelo en distintos países.

Intuyo que la inversión gubernamental en España –tanto por parte del Ministerio de Educación como de los gobiernos autonómicos- en TIC continuará, no sé si bajo el paraguas del programa Escuela 2.0. Creo que lo más probable es que adopte otra denominación o nombre de forma que sea presentada ante la opinión pública como un cambio de la política educativa ante la Tecnología en Educación que impulsa el nuevo gobierno. Al final, será el mismo perro (es decir, introducir TIC en el ámbito escolar), pero con distinto collar (en vez de Escuela 2.0, tendrá otro nombre). Eso espero, porque la supresión total de cualquier programa TIC representará que las escuelas públicas no puedan formar a sus alumnos con las herramientas culturales del actual presente. Es decir, significará que los alumnos formados en el sistema escolar público estén en condiciones de desigualdad en el acceso a la cultura digital.

Creo que para los que somos educadores lo de menos es la etiqueta o denominación de estas políticas de modernización de la enseñanza en las escuelas. Lo relevante son, evidentemente, las metas y el contenido de las mismas. Y todavía, no tenemos (o yo desconozco) información de sobre los nuevos planes o proyectos ministeriales que sustituirán a la Escuela 2.0. Habrá que estar atentos.

27 diciembre, 2011

Resultados y debate sobre el informe ¿Qué opina el profesorado sobre Escuela 2.0?

Hace pocos días atrás, el conjunto de investigadores del Proyecto TICSE 2.0, hemos finalizado el primer informe de análisis de los resultados de una encuesta que realizamos a docentes de toda España que participan en el programa Escuela 2.0. Han contestado al cuestionario casi 4.500 profesores y hemos realizado un análisis de respuestas también por comunidades autónomas. Es un informe provisional con el título de ¿Qué opina el profesorado sobre el Programa Escuela 2.0?. Un análisis por comunidades autónomas


RESUMEN DE LAS CONCLUSIONES
  • En líneas generales el profesorado manifiesta una visión positiva de la incorporación de las TIC al aula, a través de políticas como la representada por la Escuela 2.0, tanto en su predisposición y expectativas de impacto sobre su práctica docente como en sus efectos sobre el alumnado.
  • Existe, sin embargo, una notable variabilidad de opiniones del profesorado entre las comunidades autónomas. Es decir, podemos afirmar que existen diferencias notables en la opinión del profesorado según la comunidad autonómica a la que pertenece. Esta variabilidad se manifiesta, entre otras, en diferencias en variables como: 
a) la percepción de los recursos informáticos disponibles en el aula, es decir, 
b) en la dotación de infraestructuras y TIC, 
c) en la percepción que tendrá la Escuela 2.0 sobre el aprendizaje del alumnado, 
d) en la percepción que tiene el profesorado de la formación en TIC recibida, 
e) en la valoración de la política educativa sobre TIC propia de su comunidad autónoma
  • La mayoría del profesorado (75%) reconoce que la presencia de las TIC en el aula tiene un impacto relevante sobre la mejora de la motivación del alumnado en su implicación en las tareas de clase, y que les está obligando a realizar algún tipo de innovación en la metodología didáctica.
  • Los materiales didácticos tradicionales (como son los libros de texto y las pizarras) siguen siendo los recursos más empleados en las aulas Escuela 2.0. a pesar de la abundancia de la tecnología digital.
  • Sin embargo, la mayor parte del profesorado considera que es necesario potenciar la existencia de sitiosweb que permitan el acceso libre y gratuito a materiales didácticos digitales (sitios web como el proyecto Agrega y similares). Sin embargo, existe disparidad de opinión con relación a la necesidad de usar los recursos de la Web 2.0 en el aula.
  • El profesorado de Educación Primaria tiende a realizar un uso más habitual y variado con las TIC y ofrece una visión más positiva de los efectos de las mismas sobre su práctica docente y sobre el alumnado que el profesorado de Educación Secundaria.
  • Existe un consenso en la necesidad de existencia de la figura del “coordinador TIC” en los centros. Más del 80% de los encuestados han considerado que esta función es muy o bastante necesaria.
  • La mayoría del profesorado (en torno al 70%) dice ser usuario de Internet, la telefonía móvil y de ordenadores. Los servicios o herramientas de Internet más utilizadas por los docentes son el correo electrónico y la navegación web, y los que menos los foros, chats, blogs y redes sociales.
  • Una proporción relevante del profesorado considera que tiene formación adecuada para el uso de las TIC, aunque casi la totalidad (96%) demanda más formación. 
  • La valoración global que realiza el profesorado de la política educativa con relación a las TIC en sus comunidades autónomas, en casi todas, obtienen puntuaciones bajas que indican que las mismas son insatisfactorias en aspectos tales como la información que se ofrece de la misma, en los planes de formación, en la producción de materiales, y apoyo al profesorado. Por el contrario la dotación de recursos tecnológicos es la variable mejor valorada. 
  • Finalmente llama la atención de que la mayoría del profesorado coincide en considerar que es necesario que exista una política de inversiones destinada a dotar a las aulas con mucha tecnología para modernizar la educación del siglo XXI, tal como desarrolla la Escuela 2.0, pero existe disparidad de opiniones con relación a extender la política de un ordenador por alumno a todos los cursos del sistema escolar.

DEBATE ABIERTO

Asimismo se ha abierto un foro de debate sobre dicho informe y sus resultados en la red "Internet en el Aula" invitando a la participación de todo el profesorado y expertos interesados en el mismo


Desde el ITE (Instituto de Tecnologías Educativas) del Ministerio de Educación se ha dado publicidad al informe

En Twitter se ha abierto un hastag denominado #encuestaE20

Este debate es interesante y necesario ya que hemos planteado este informe como un primer documento provisional. A partir de nuevas encuestas y de las opiniones expresadas en dichos foros elaboraremos el informe final en los primeros meses de 2012

Acceder al informe completo