Conviene que la industria editorial se tome en serio que asistimos a la más radical de las revoluciones de lo escrito
Una vez más -y supongo que no será la última- retomo el análisis sobre el futuro de los libros impresos, en general, y de los libros de texto en particular. La razón de ello es que en esta última semana me han ocurrido dos hechos que, aparentemente no tienen ninguna relación, pero que están sin querer invisiblemente vinculados.
El primero ha sido la lectura de un artículo titulado De buena tinta (electrónica) publicado en el periódico EL PAÍS (21/05/08) por Manuel Rodriguez Rivero donde reflexiona sobre la desaparición inexorable de los libros de Gutenberg y su reemplazo por nuevos sistemas electrónicos para la lectura. Me ha gustado su forma expresarlo -es un pequeño artículo periodístico, pero jugoso- y, lógicamente, comparto plenamente su análisis: el libro como objeto cultural no desaparece, sino que cambia su soporte. Idea que ya he desarrollado en otros mensajes de este blog y que seguiré abordando en próximos artículos. En dicho artículo se señala que los libros en papel inevitablemente serán sustituidos por ebooks de tinta electrónica y que, si quieren sobrevivir, las industrias editoriales tendrán que "o se ponen a digitalizar sus catálogos y ofrecer el producto a precios competitivos, o en muy pocos años sus almacenes reborarán de carísimas tabillas cuneiformes que seguiremos comprando los más viejos, los más nostálgicos o los más elitistas".
El segundo hecho al que quiero referirme es que después de varias semanas de espera, la ANELE Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza que aglutina a la mayoría de las empresas privadas de España que publican libros de texto (SM, Santillana, Anaya, Edelvives, etc.) me acaba de comunicar que no les interesa un proyecto de estudio sobre el futuro del libro de texto y del material didáctico que les había presentado con anterioridad, y que el presidente de la asociación me pidió que elaborase. Lo titulé Reinventar el material didáctico en el siglo XXI. Visiones y propuestas sobre el futuro de los libros de texto en España. En dicho estudio, de modo similar al articulo citado De buena tinta (electrónica), partía del supuesto de que
El primero ha sido la lectura de un artículo titulado De buena tinta (electrónica) publicado en el periódico EL PAÍS (21/05/08) por Manuel Rodriguez Rivero donde reflexiona sobre la desaparición inexorable de los libros de Gutenberg y su reemplazo por nuevos sistemas electrónicos para la lectura. Me ha gustado su forma expresarlo -es un pequeño artículo periodístico, pero jugoso- y, lógicamente, comparto plenamente su análisis: el libro como objeto cultural no desaparece, sino que cambia su soporte. Idea que ya he desarrollado en otros mensajes de este blog y que seguiré abordando en próximos artículos. En dicho artículo se señala que los libros en papel inevitablemente serán sustituidos por ebooks de tinta electrónica y que, si quieren sobrevivir, las industrias editoriales tendrán que "o se ponen a digitalizar sus catálogos y ofrecer el producto a precios competitivos, o en muy pocos años sus almacenes reborarán de carísimas tabillas cuneiformes que seguiremos comprando los más viejos, los más nostálgicos o los más elitistas".
El segundo hecho al que quiero referirme es que después de varias semanas de espera, la ANELE Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza que aglutina a la mayoría de las empresas privadas de España que publican libros de texto (SM, Santillana, Anaya, Edelvives, etc.) me acaba de comunicar que no les interesa un proyecto de estudio sobre el futuro del libro de texto y del material didáctico que les había presentado con anterioridad, y que el presidente de la asociación me pidió que elaborase. Lo titulé Reinventar el material didáctico en el siglo XXI. Visiones y propuestas sobre el futuro de los libros de texto en España. En dicho estudio, de modo similar al articulo citado De buena tinta (electrónica), partía del supuesto de que
ante este nuevo contexto es evidente que la industria editorial de los textos escolares tiene que empezar a plantearse en qué medida las nuevas tecnologías afectarán al material didáctico tradicional, y en consecuecia, elaborar una prospectiva de futuro para adelantarse y realizar las reconversiones necesarias ante la inevitable incorporación de las TICs (Tecnologías de la Información y Comunicación) a los centros y aulas escolares.
En consecuencia el estudio se planteaba dar respuesta a cuestiones tales como:
- ¿cuál será a medio y largoplazo el futuro de los libros de texto y demás material didáctico en papel en el sistema escolar español?;
- ¿desaparecerán los textos escolares fagocitados por el material multimedia ofertado a través de Internet?;
- ¿tendrán que reinventarse los libros de texto de forma tal que el concepto de material didáctico del futuro sea un híbrido o mezcla que integre el formato papel con el electrónico?
No sé las causas concretas de porqué han reaccionado así. Supongo que fue el presupuesto. Sin embargo siempre sugerí que era negociable. Confieso que tenía ilusión y curiosidad intelectual por los resultados del estudio. Hubiera sido una oportunidad interesante para prever (o al menos ofrecer una determinada mirada) del panorama escolar a pocos años vista. Es una pena que los editores de los libros de texto no hayan querido financiarlo
:-(
¿Adiós a los libros de texto?
Creo que sí, al menos, tal como los hemos conocido hasta la fecha. Eso es evidente. Pero ¿qué va a suceder? ¿cómo será el material didáctico a medio y largo plazo?
Seguiremos hablando de todo ello en próximos mensajes.