17 noviembre, 2008

La escuela del futuro: aulas con muchos libros, computadoras y ebooks

Muchos expertos, informes y prospecciones del futuro señalan que el libro en papel, tarde o temprano, irá desapareciendo en los próximos años como objeto de consumo masivo para ser sustituido por el libro electrónico o ebook (Warlick, 2004). ¿Qué pasará en las escuelas?. ¿Podemos predecir que los actuales libros de texto impresos serán sustituidos, a medio plazo, por libros electrónicos educativos? Supongo que la respuesta debiera ser afirmativa, aunque el sistema escolar siempre es incierto y no necesariamente sigue siempre las tendencias culturales de la sociedad. La experiencia e historia de la escuela nos indica que las innovaciones tardan en entrar en las aulas. Aunque existen dos fenómenos que facilitarán que la transición del papel a las pantallas ocurra más rapidamente de lo que nos imaginamos.

Por una parte, la familiaridad de las nuevas generaciones con las TIC. Los escolares de hoy en día, y más aún en los próximos años, son usuarios habituales de todo tipo de tecnología en su vida cotidiana y en el ocio. Para ellos será natural y normal trabajar con medios electrónicos en el aula. Para esta generación de estudiantes la desaparición de los textos escolares impresos no será una noticia que les preocupe. Todo lo contrario. Como señaló Prensky estos jóvenes son nativos digitales, es decir, individuos que han nacido y crecido rodeados de cientos de artilugios tecnológicos siendo normal el uso y comunicación de los mismos en su vida cotidiana.

Por otra parte, la tecnología está evolucionando de forma espectacular en al menos dos direcciones que facilitan el acceso y consumo de la misma en masa: por una parte son más amigables y polivantes y por otra son cada vez más baratas. Esta doble cualidad -incremento de la facilidad de uso y reducción de de su coste económico- está provocando la popularición de la tecnología digital como un producto de consumo en masa (piénsese en las cámaras de fotografía digital, en los celulares multifunción, en los iPod, en los MP3, y pronto en los ebooks...).

Hasta hace poco las principales razones que han dificultado la llegada de la tecnología a las escuelas eran precisamente éstas: la dificultad de uso que los artefactos digitales representaban para los docentes y los estudiantes, y su alto precio o coste de inversión. Hoy en día ambos argumentos ya son obsoletos. Mi predicción es que en un plazo de menos de una década -incluso me atravería a aventurar que en ciertos países sea en un lustro- la escenografía escolar cambiará sustantiva y radicalmente en lo tocante a los medios y materiales didácticos en empleados por docentes y alumnos en las aulas. Imagino que en pocos años los textos escolares tradicionales irán siendo sustituidos por un soporte electrónico (es decir, un ebook) que permita descargar los materiales de estudio y trabajo digitales. Este cambio propocará que los alumnos no tendrán que cargar diariamente a sus espaldas con un cargamento pesado de libros. Puede parecer un argumento ajeno a la pedagogía, pero es muy relevante para la salud de los escolares. La susitución de un conjunto de libros pesados en soporte papel por un un único artefacto liviano para la lectura digital ahorrará mucho gasto de energía y problemas para las columnas vertebrales de los niños y los adolescentes.

Sin embargo, quisiera defender la idea de que los salones de clase también debieran contar con múltiples y variados tipos de libros impresos: enciclopedias, libros de lectura y de cuentos, libros científicos, ensayos, libros de texto, etc. Creo firmemente en que los libros en papel no deben desparecer de las escuelas. Todo lo contrario. Los centros educativos debieran ser uno de los principales escenarios de supervivencia del material impreso. Cada aula o salón de clase, además de contar con sus aparatos digitales como cañones de proyección multimedia, pizarrón digital y computadora, debieran contar con pequeñas bibliotecas en las que estarían disponibles libros de lectura infantil y juvenil, así como textos escolares para las distintas materias y asignaturas, ... Defiendo que la escuela en general, y específicamente sus aulas debieran proporcionar al alumnado también múltiples y diversas experiencias de acceso y uso de la cultura impresa. De este modo, cada salón de clase debiera ser una especie de “centro de recursos para el aprendizaje” que proporciona experiencias de aprendizaje multimodales tanto con tecnologías impresas, audiovisuales como digitales.

¿Tienen sentido y utilidad los libros de texto en la escuela del siglo XXI? ¿Cómo serán los libros de texto del futuro?. ¿Debe seguir existiendo un material didáctico como los textos escolares en una escuela destinada a formar a los ciudadanos de la sociedad de la información y de las tecnologías? ¿Pueden enseñar y desarrollar sus tareas docentes el profesorado sin textos escolares en papel? Creo que éstas son cuestiones básicas que tenemos que empezar a plantearnos y reflexionar.

Supongo que el profesorado de dentro de una década apenas utilizará libros en papel, porque seguramente éstos empiecen a ser sustituidos por otros soportes electrónicos, como son los denominados, ebooks. Esta es mi hipótesis a medio y largo plazo. Los libros no desparecerán, aunque su soporte físico si se transformará. Es decir, mi visión es que dejarán de ser impresos en papel, y su soporte será digital. Ello evidentemente afectará de forma notoria a las características no sólo estructurales del texto escolar, sino también a sus potencialidades y propuestas de uso pedagógico. Pero la escuela debe ser multimodal. Y esto significará que debe formar al alumnado tanto en las competencias y habilidades de uso de los libros tradicionales en papel, como en el acceso y empleo de las nuevas formas digitales de transmisión de la información. Lo relevante debiera ser la pedagogía implementada en el salón de clase, no los medios tecnológicos empleados.

En definitiva, desde mi punto de vista la escuela actual tiene que ser el espacio social donde convivan y se apoyen mútuamente los libros con las computadoras, donde se forme (o alfabetice) al alumnado para que sea capaz de emplear indistintamente los recursos y saberes tanto de la cultura impresa como de la digital. Lo relevante para la escuela de este comienzo del siglo XXI es que los niños y niñas realicen muchas y variadas actividades de aprendizaje con todos los medios y tecnologías que dispone nuestra sociedad. Actividades como leer libros, usar enciclopedias y diccionarios, escribir textos, ver videos, buscar en bases de datos digitales, elaborar archivos multimedia, ver y analizar productos televisivos, crear sitiosweb, comunicarse mediante email y/o foros, ...

En definitiva lo que está en juego no es cambiar unos materiales educativos del pasado (los libros de texto) por otros sofisticados tecnológicamente, sino formar adecuadamente al alumnado como ciudadanos cultos, críticos y preparados para afrontar las incertidumbres y rasgos multimediáticos de la cultura del siglo XXI y ello significará cambiar la pedagogía utilizando de forma habitual y constante tanto libros como las computadoras.

5 comentarios:

Carlos González Ruiz dijo...

Hola Manuel,
estoy totalmente de acuerdo contigo Lo importante es desarrollar un pensamiento crítico en los niños , independientemente del material que utilizemos para la educación.
Y si se respira un cambio grande con la llegada masiva de pizarras digitales, e-books,etc...
Saludosss

Jim Boton dijo...

Yo también estoy de acuerdo contigo en que no se trata de cambiar un material por otro más moderno si no implica un cambio.
Están saliendo libros y más libros digitales, al final todo se traduce en la pasta que ganan las editoriales.

Anónimo dijo...

Hola soy un estudiante de 3º ESO y estoy a favor de eso de que cambien los libros por ebooks y que no desaprezcan los libros de textos pero la malo es que el gobierno y personas se oponen a eso y ellos no piensa en nosotros solo quieren vernos como llevamos libros pesados en nuestra mochila y que nuesta espalda se deforme en mi clase ya se han dado caso de la columna vertebral se le ha movido por el peso que nos obligan llevar encima de nuestra espalda peso todos mis libros en la mochila y sin cuadernos me peso mas de 5kg ahora mismo no em acuerdo y con los cuadernos no lo hice o sino seria mas de 7kg, pero las personas del gobierno no hacen anda por la educacion solo ganar dinero y .... , pocos colegios y institutos he visto que haya ordenadores en las aulas , y aun menos con enciclopedias, diccionarios o libros , siempre nos dicen que nos lo traigamos de nuestra casa los diccionarios, y tambien a un punto malo , los profesores la mayoria que tengo no saben practicamente utilizar el ordenador como unos 4 o 5 saben utilizar bien el ordenador, los otros profesores solo saben utilizar el word lo unico, y cuando vamos a ver una peli solo 2 profesores saben poner el proyecto bien de lo que llevo en el isntituto en definitiva pocos profesores se acomodarian a la nuevas tecnologias y los alumnos ha estado ya saben como utilizar las nuevas tecnologias facilmente,en definitva los profesores no se acostumbrarian a las nuevas tecnologias y los alumnos si

Anónimo dijo...

Hola soy estudiante y estoy en pleno auje con mis estudios de Pedagogia; coincido plenemante con su exposición, paro estimo que respecto la desaparición o sustitución de los libros de texto,por los ebooks, se debe ser prudente ya que el libo de texto a mi modesto entender, siempre debería de estar ahi, tanto como libro de consulta, como de lectura. Yo creo que es importante la incorporación de las nuevas tecnologias (en este caso la digitalización de los textos),a las aulas con vistas a un futuro, pero tengamos cuidado como y de que manera llevar a cabo este importante cambio, huyamos del gran negocio que desde tiempoos immemoriales ha supuesto para las editoriales, los lbros de texto, que de ninguna manera ha contribuido a facilitar la labor del estudiante y menos a aliviar de alguna manera la carga economica que conlleva este preoceso año tras año. Me hago una pregunta simple: ¿Realmente es necesario cambiar con tanta asiduidad los libros de texto a todos los niveles año tras año? ¿los contenidos no son los mismos o muy similares? Si uno ojea un poco los libros observamos que salvo las fotos que acompañan a los distintos conocimientos, que efectivamente cambian su formato y poco mas, los coocimientos suelen ser los mismoa, sobre todo en los inicios de los estudios por parte de los futuros alumnos. No me quiero extender mas, pero insisto aquellas entidades implicadas en este proceso, profesores, instituciones de todo tipo, creo que deberian mirar mas hacia el alumno y su entorno y pensarse bién. cual seria la mejor manera de aplicar todos estos cambios, que efectivamente nos conduzcan a una mejora de la educación a todos los niveles y evitar la especulación, el afan de lucro por parte de aquellos que manipulan todo este entorno establecer criterios serios de actuación al respecto.

Anónimo dijo...

Mejor que haya más profesores y menos ordenadores, sobre todo con los niños pequeños. Además, no se hasta que punto tanto ordenador, tablet y demás pueden ser malos para la salud me parece que hay mucho de negocio en tanto ordenador cuando se está recortando en el número de profesores- Y se de lo que hablo porque soy maestro. XLManteiga